Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Foro RPG Crossover Naruto/Inuyasha {afiliación normal}
Mar Mar 12, 2013 12:17 am por Invitado

» un probemilla y unas duditas
Vie Mar 08, 2013 10:48 am por Maggie Grace

» Inferio RPG ~ Afiliación Elite {Nuevos Botones y Nuevo Dominio}
Jue Mar 07, 2013 10:37 pm por Invitado

» Don't say no {Brontë
Miér Feb 13, 2013 3:03 pm por Emily Brontë

» • Confieso qué...
Miér Feb 13, 2013 10:56 am por Arthur Worth

» Memento Mori (normal) Ya somos casi 60 pjs. on rol.
Mar Feb 12, 2013 8:08 pm por Invitado

» Golden Eyes Revelaciones {Vampiros RPG +18} || Cambio de Botón
Mar Feb 12, 2013 2:17 pm por Invitado

» Death & Memories//Twilight RPG//Normal
Mar Feb 12, 2013 9:52 am por Invitado

» Sol de Medianoche- Afiliacion Normal
Jue Feb 07, 2013 1:19 am por Invitado

» Poison Paradise [Elite]
Mar Feb 05, 2013 2:52 pm por Invitado

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 16 el Mar Ago 06, 2013 10:34 am.
PROXIMAMENTE

Afiliados


{8/9}
______________________________

{40/54}

Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Lun Dic 10, 2012 12:43 pm


Du, ich und eine flasche
«Nada es tan divertido como un cambio total de ideas.»
₪ 10.Dic ₪ Bar ₪ 6.30PM ₪ Björn F. Lundqvist ₪



Las manos en los bolsillos, la capucha tapaba mi rostro. Las calles comenzaban a oscurecer a pesar de la temprana hora de la tarde... ¡Joder! Estaba de muy mal humor. No tenía nada que hacer en el MAD, las últimas semanas se resumían en cruzarme de brazos haciendo guardias aburridas... Me sentía como un león enjaulado. Necesitaba alcohol. Grandes cantidades de alcohol o terminaría matando a alguien... Y no era una forma de hablar.
La nieve, molesta, fría y sucia de la ciudad plagaba las aceras mientras alguna que otra quita nieve se afanaba por poder librar de hielo el asfalto y evitar los tan temidos y comunes atascos. Oye, esto era Berlín. Negué divertida, tener coche en las grandes ciudades era más un problema que una ventaja pensé mientras esperaba a que un semáforo cambiara de color y me permitiera cruzar a la acera de enfrente, en donde esperaba desesperadamente, hubiera un bar donde sirvieran alcohol a estar horas.
Miré a mi alrededor, estudiando a quienes caminaban junto a mi, a los que fuera de los locales prendían sus cigarros, alguna mujeres que volvían de la compra, hombres trajeados con sus maletines... No lo podía evitar, de formación profesional desconfiaba de todos ellos. Los terroristas abundaban en los últimos tiempos, agentes infiltrados de otros países, los sicarios habían aumentado en número... La guerra era la responsable, una guerra que apoyaba y en la que no temía morir. Es más, era preferible... Las ruinas y el hambre para los demás, yo prefería morir con una bala en mi cabeza a con el estómago vacío y los huesos de todo mi cuerpo marcados por la piel... Iba absorta en mis pensamiento cuando choqué con alguien, un hombre alto que me hizo dar un paso atrás y casi caer. ¡Sería posible...! Alcé la vista para gritarle, dando muestra de mi mal carácter y de mi mal día cuando reconocí su cara. Curiosa casualidad.
-Björn...- musité su nombre a modo de saludo, sorprendida tras mi común frialdad por haberlo encontrado allí.



Última edición por Sarah Alman el Lun Ene 07, 2013 11:59 pm, editado 2 veces
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Lun Dic 10, 2012 1:13 pm

Otro día más monótono. No había pasado nada en este día y era como si ya necesitase algo más que mi hermana para completar el día. Hoy, ni ella (Bree) ni yo, estábamos de humor para seguir siguiendo este día. Deseaba poder llegar a casa, dejarlo todo en su sitio, cenar algo -siempre me obligaba mi hermana a cenar si o si- y echarme en la cama para descansar y poder dormir porque mañana sería otro nuevo día.. pero no, no logré hacer nada de lo que tenía previsto desde la tarde hacer. Fue llegar a casa cuando terminé mi servicio en la sección científica, despidiéndome de mis amigos con buena cara, y llegar a casa para encontrármela vacía. No había nadie en ella y mucho menos estaría Bree en este día tan especial que sería para mamá. Sabía perfectamente que Bree ahora estaría en el cementerio y ahora lo estaba leyendo en una nota pegada en la pared del blanco frigorífico, mientras dejaba mi gabardina negra en el perchero de la cocina. Solo suspiré cuando cogí la nota y la estrujé en mis manos, haciendo una bola. La tire a la basura y acerté a la primera; de niño era muy bueno en la puntería y siempre ganaba objetos en la feria al saber dominar las escopetas.

- ¿Y ahora que coño hago? -Me pregunté mientras me miraba en el gran espejo del vestíbulo de mi casa. Apoyé las manos en la mesa negra que había bajo el espejo y observé de reojo aquellos marcos de fotos.- Papá... Mamá... -Murmuré cuando cogí el marco familiar con nuestra familia. Ahí estaba lo que debían de ser los Lundqvist, una familia adinerada y feliz de la que ahora el ultimo adjetivo le sobraba o, al menos, intentábamos ser felices. No, ahora estaba rota o, por lo menos, es lo que sentía en este día.- Feliz cumpleaños, mamá, iré a comprarte un regalo.

Los cables se me cruzaron y, de pronto, cogí mi gabardina, mi Iphone negro con mi cartera y mis llaves para salir de casa, cerrando la puerta con llave tras de mi, y salí a la calle para coger el coche y salir hacía una preciosa tienda de vestidos donde a mi madre le encantaba ir cuando yo era pequeño. Si, aun me acordaba de todos esos recuerdos de los gustos de mi madre.. porque ella era una de las primeras mujeres que me llego a amar como era y siempre me decía lo mismo: "You're gonna make it, Björn!" y siempre lo decía con ese bonito acento ingles -el ingles era mi idioma favorito después del alemán- y con esa sonrisa.
Y, con ese cruce de cables, compré solo una camisa blanca que me atrajó a primera vista. Recordé que mi padre adoraba las camisas blancas y la compré sin durarlo, prometiendo que me compraría un traje a juego.

Ahora había aparcado el coche en frente del bar donde solía venir con mis amigos cuando tenía dieciseis años, inclumplendo las reglas de mamá cuando decía de no salir. Ahora... ahora estaba confuso, sentía un nudo en la garganta, sentía que quería llorar pero que no podía hacerlo por mi fuerza y orgullo. Oh, ¿de verdad mamá y papá querrían que llorase? No, no podía llorar... no podía permitirme caer tan bajo.
No tenía ni ganas de sacar el móvil para meterme al Twitter ni al Facebook. Nada, solo saqué el móvil para ver la hora que era y ver si tenía alguna llamada perdida de Bree, por si acaso, pero cuando iba a desbloquear el fondo de pantalla escuché una voz familiar que venía de detrás de mi, con un susurro. Primero pensé que estaría loco pero, aun así, me gire porque sentí una presencia tras de mi y, efectivamente, alguien me había llamado... y era alguien especial. Era Sarah.

- Sarah, vaya, hola. -Le saludé. Tuve que tragar saliva y sonreír de una manera socarrona y bastante fingida pues no iba a dejar que ella se diese cuenta de que estaba ma. No, no quería preocupar a la chica pero, aun así, ¿se preocuparía ella por mi? Ella era conocida como una mujer independiente y de armas tomar pero, aun así... yo sabía que conmigo era especial porque eramos amigos y sabía que ella no era siempre una "sargento", pues tenía vida.- ¿Qué haces por aquí? ¿Tu estómago te vuelve a pedir alcohol, como siempre? -Bromee.
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Lun Dic 10, 2012 7:04 pm




La gente normalmente solía estar demasiado entretenida en cosas banales, en sentimientos estúpidos que los embargaban como para percibir el mundo a su alrededor. Yo era observadora, hasta la exasperación... Cuando tu vida puede llegar a depender de los detalles, de confiar o no en una persona, de creer en lo que te dice... Puedes percibir la mentira casi como si esta te gritase. ¿Por qué su sonrisa era fingida? Sabía que no era porque mi presencia le desagradase, había notado sus miradas, su forma de tratarme. Yo no le desagradaba. Tampoco era porque le impusiera, que puede que un poco si, pero no fuera del trabajo. Puede, que como yo, tuviera un mal día... Todos estábamos a merced de ellos.
-Bueno, necesito alcohol para soportar la cantidad de munición que malgasto últimamente en la galería- en vez de utilizarla para destrozar cuerpos de gente viva. Me contuve de añadir y dediqué una sonrisa labial, leve, casi invisible.- ¿Y tú?- miré su bolsa de una tienda de señora nuevamente.- Veo que de compras... ¿Para tu hermana?
No es que yo fuera muy propio de mi inmiscuirme en vidas ajenas pero hasta en el ejército podría decirse había un pequeño grupito de informantes que gustaban de saber y hablar de todos, errados o no en muchas cosas, oyéndolos murmurar por los pasillos llegabas a conocer datos 100% reales de la gente, como por ejemplo la existencia de su hermana. ¿Hablarían de mi? Seguramente, aunque poco podrían decir.
-Bueno, si no tienes nada mejor que hacer podrías acompañarme a mi y a un buena botella de vodka y decirme el por qué esa sonrisa es la más falsa que te he visto en el tiempo que trabajamos juntos... ¿Buen trato no?- le dije, por sobre mi hombro, mientras volvía a caminar hacía el bar, de forma algo más lenta, dándole la oportunidad de seguirme.- Respuestas por alcohol. En un día como hoy lo segundo se agradece y lo primero saldrá solo...



Última edición por Sarah Alman el Mar Ene 08, 2013 12:02 am, editado 1 vez
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Lun Dic 10, 2012 7:20 pm

El encuentro con Sarah me alivió, me quitó el pensamiento de que estaba haciendo ahora mismo y que me ocurría, quizá porque mi mente se detuvo y dejó de pensar en la trágica muerte de mi familia para preocuparme más por Sarah. ¿Qué haría aquí? ¿Por qué estaba tan "amable" y tan seca al a vez? ¿Qué le pasaría? Me sentía extraño porque era verla y sentirme como "atraído" por esa mirada seria pero solo sabía que podían ser tonterías y solo un simple "me gustas" de las esperanzas de un niño pequeño y lo dejé a un lado mientras solo me quedaba de brazos frente a la rubia, mirándola con una sonrisa ladeada y quizá quitando el drama y lo teatral. Dejé a un lado mi "papel" de hombre inexpresivo y fuerte y, tomando aire desde lo profundo de mi corazón, la mire con unos ojos a punto de llorar cuando esta dijo que dejase la sonrisa falsa. Me había adivinado pero no le contesté y, poniéndome a su lado, pasé mi mano, libre de bolsas y cosas de "chicas", por sus hombros y caminé a su lado hacía un bar. Decidí retomar las primeras preguntas pues.. quizá eran menos amargas y me recordaban menos a lo que estaba pasando ahora.

- Para ti el alcohol es como si fuese tu gasolina. Sin alcohol, ni Sarah ni Björn carburan, ¿no es así? -Bromee con una risa divertida entre dientes. La corté a los segundos de ver su mirada cortante y solo suspiré, siguiendo con todo.- Me gustaría pero, esta vez, Sarah, invito yo, ¿qué te parece? La otra vez invitaste tu, ahora invito yo, ¿vale? -Le propuse con una sonrisa mientras seguía caminando y sin dejar el contacto visual con los preciosas ojos grises de la chica; me encantaban y nunca dejaba de mirarlos con mirada tierna en ningún momento.- Además, te debo una buena ronda de vodka rojo, así que... -No continué la frase y no vi como continuarla y solo seguí caminando a su lado, sin dejar de reírme levemente al ver su risa leve y quizá irónica. Mire hacía el frente, sin quitar mi mano de su espalda, y volví a mirar las bolsas.- Por cierto, me compré una camisa blanca hace un momento y... -Decía mientras sacaba la camisa blanca de marca (Maximmo Dutti) y se la mostaba mientras caminábamos.- ¿Qué te parece? Cogí la primera que me encontré y me ha costado cincuenta euros. Estaba cara pero necesito camisetas. ¿Qué me dices?
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Lun Dic 10, 2012 11:11 pm


Acepté su brazo sobre mis hombros porque no había nada romántico o afectivo en ese gesto, no por mi parte al menos. Era un gesto de camaradería... Cuando eras mujer en un mundo de hombres aprendías a dejar de lado ese detalle y a aceptar sus comportamientos. Dos hombre podían hacer eso sin que nadie pensara, de primeras, en algo más. Por ello yo no le dediqué ni un solo pensamiento a ese gesto, manteniendo mi cuerpo junto al suyo, caminando ambos por la abigarrada acera... Todos se abrían a nuestro paso, como yo había podido aprender desde mi niñez los soldados tenían, teníamos ese porte rígido, recto, incluso aunque nosotros nos viéramos relajados la impresión de seguridad, poder y superioridad que dejábamos a los demás era obvia y no necesitaba de uniforme.
-En realidad mi gasolina es el café... Digamos que el alcohol es mi aceite de motor- comenté, recordando entonces que debía llevar mi mercedes a cambiar el aceite. Fruncí el ceño. Apenas usaba el coche pero lo tenía y debía mantenerlo...-Como quieras- me encogí de hombros.- pero sabes que mi sueldo de sargento es mejor que el tuyo de raso... Nuevamente: Como quieras.
Miraba mis ojos de esa forma que para bien o para mal, me resultaba tan indiferente. No es que no le viera atractivo a Björn. Simplemente lo más que nunca llegaría a ser para mi sería otro polvo más... Y no solo él, nadie aspiraba a nada más en mi vida. No me agradaba esa mirada ¿Tierna? ¿Amable? No me gustaban esas miradas pero no rompí el contacto visual. Pensé en esa copa de vodka rojo y asentí, complacida.
-Esta noche...- miré mi reloj-. Bueno, tarde- noche, soy tuya. Beberemos lo que prefieras, sabes que no soy demasiado especial en eso- comenté sincera, poniendo solo parcialmente mi tiempo en sus manos, un gesto de confianza que no tenía con muchos.
Miré la camisa, la moda, la ropa en general, no me agradaba. Sabía comprar, mi madre me había inculcado por deseo expreso de mi padre el saber vestir de una dama para cada ocasión y momento. Posiblemente lo único liberal que había logrado en mi vida era alejarme cuando gustaba de esto y vestir vaqueros y camisetas de hombre. Esa me gustaba y en un extraño arrebato, raro y solo producido en parte por la forma de ser de Björn le arrebaté la camiseta y la miré.
-Me la quedo- sentencié antes de quitarme el abrigo, dejándolo en su hombre y quitarme mi camiseta gris, algo vieja para sustituirla por la blanca, ignorando el frío que rápidamente me puso la piel de gallina, solté una risita suave mientras acomodaba mi cabello y volvía a ponerme el abrigo, dejando mi vieja camiseta en sus manos.- Ya te la pagaré.
Le guiñé un ojo divertida, sabiendo que de esa forma no me diría que no... Seguía siendo una mujer muy consciente de como utilizar determinados gestos para lograr lo que quería, di una leve carrera y entré al bar, sujetando la puerta para dejarlo entrar.



Última edición por Sarah Alman el Mar Ene 08, 2013 12:03 am, editado 1 vez
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Mar Dic 11, 2012 11:49 am

Ella conmigo era otra persona y lo notaba porque cuando esta estaba en el trabajo y me veía solo nos dedicábamos unas sonrisa que tanto ella como yo entendíamos como un gesto de saludo o de amistad y, en cambio, a los otros les miraba con desprecio y seguía siempre a lo suyo, siendo solo "algo" considerada conmigo... lo que yo siempre agradecía en cierto momento al ser un hombre que se conformaba con tener un buen amigo a su lado o a su hermana menor. Si, quizá era algo simple pero prefería tener a mi mejor amigo antes de morir que a una buena mujer a mi lado... pues casi siempre el amor no salía a pedir de boca.
Las personas se apartaron de nuestro camino, mirándonos de arriba a abajo como si en nuestra cabeza tuviésemos luces de neón que ponía: "Peligrosos" o "Pareja"; lo último era poco probable entre los dos -y más quisiera yo- pero la gente era así de cotilla. Se apartaban a nuestro paso, dejándonos la mitad de la calle libre mientras nosotros caminábamos rectos, rígidos, como dos soldados de plomo pero yo era el que siempre desvariaba y daba la nota porque nunca pegaría como el MAD pero, aun así... por mi país y por el bien estar de mi hermana haría cualquier cosa.
Escuché como criticaba mi sueldo después de que esta me siguiese la broma y solo pude reír por lo bajo con un bufe.

- Oh, gracias por recordarme mi inferioridad, ¿eh? -Le dije en un tono algo irónico pero luego intenté arreglarlo con una sonrisa pero ella sabía perfectamente que iba en broma por mi rostro sarcástico y mi sonrisa.- Si quieres pagar tu, a mi me... -No llegué a terminar mi frase al sentir como esta me arrebataba mi camisa blanca que le estaba mostrando mientras caminábamos y, por toda la cara, me dejó su abrigo y se colocó la camisa blanca, dejándome la gris. Lo intentó arreglar con un guiño de su ojo y una sonrisa picaresca y luego, dejándome a mi con todos los trastos, se fue con una carrerilla hacía la puerta de un pequeño bar que no parecía traer ambiente familiar.- Pues... ¿vale? -Me quedé al principio detenido con las cosas de la chica.- ¡Anda que ya te vale, eh! -Le dije, más consciente, con una risa. Corrí hacía la puerta y me detuve frente Sarah para sujetar la puerta y pasar detrás de esta.- Quédatela de regalo, así ya no te tengo que comprar nada para tu cumpleaños, querida. -Le dije en un tono algo irónico y con una risa mientras le dejaba su chaqueta y su camisa en su hombro.

Caminé al lado de Sarah -siempre iba en su mano derecha- y estrujé la bolsa de la tienda donde había comprado la camisa blanca que ahora llevaba esta de una manera algo grande; yo tenía una talla más que la chica. Le quedaba bastante graciosa y adorable y le hacía parece hasta inocente pero esa mirada fría y dura cambiaba a un parecer algo sexy pero... debía de mantener mi boca cerrada si no quería que esta me la cortase, pues ella sería capaz
.Di un pequeño vistazo a mi alrededor, viendo el ambiente del pequeño bar donde se reunían dos tipos de personas: los que venían a ver partidos de fútbol que ahora estaban echando en la tele -las más odiosas y escandalosas- y aquellas personas que venían solo para tomarse un café o una cerveza y olvidarse de todo lo demás. El último tipo de personas eramos Sarah y yo... y con mucha excesividad, porque yo ahora necesitaba olvidarme de todos los malos recuerdo que aun no se me borraban.
Sarah se sentó la primera en la barra y ya me cogió un sitio, apartando a un hombre. Yo solo mire a Sarah rotando los ojos y un suspiro, soportando la risa al ver la cara del hombre asustadizo. Me senté a su lado y vi como a mi lado, bajo mis pies, había una basura donde pude tirar la bolsa que tenía estrujada en mis manos.
El camarero, al vernos sentarnos, se acercó a nosotros y nos miro de arriba a abajo. Por su mirada clara parecía decirnos de todo en su mente pero yo no hice caso a su mirada y, con una leve sonrisa, le señale tanto a mi como a Sarah mientras pedía nuestras copas.

- Denos algo de bacardi o algo de ron, ¿quiere? -Le pedí al camarero mientras miraba a Sarah para ver que opinaba ella.
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Mar Dic 11, 2012 2:09 pm




Su ironía me divirtió y solté una risotada para luego alzar mi pulgar en gesto de aprobación.
-Para eso estamos los jefes, para recordaros que sois basura y estáis a nuestras órdenes- expliqué sin tacto, en parte de broma pues en realidad, era cierto... Pero mis palabras nada suaves eran solo por hacer la gracia, a mi manera.- Vale, pagaré con mi no tan buen sueldo- dije risueña, tampoco mi sueldo era una maravilla pero... A los 21 sargento no estaba mal.
Lo cierto era que económicamente no estaba nada mal, tenía un buen sueldo que iba enteramente para mi, mi coche, un regalo de mi padre, estaba pagado y solo debía gastar en su mantenimiento. No tenía ninguna hipoteca, vivía en el cuartel y llegado el punto de necesitarlo mi familia tenía varias propiedades... Mi padre, un ex-coronel, había ganado bastante en el pasado y junto con lo que él y mi madre ya poseían yo había gozado de una vida de alto nivel. Ignoré su estupefacción por mi gesto de la camiseta y sujete la puerta hasta que él me relevó y entró junto conmigo al calor del bar que de inmediato llenó de rubor mis mejillas. Ahora me sobraba toda la ropa.
-¿Regalo? ¿Cumpleaños? ¿Querida?- repetí cada palabra con una evidente mueca de desagrado y luego rompí a reír de esa forma tan mía, casi como una mala de película Disney.- No me gustan los regalos, no celebro cumpleaños y por mi, está perfecto querido- utilicé la misma palabra y la dejé salir de mis labios como si fuera el peor de los insultos.
Me senté en uno de los taburetes junto a la barra y con una mala mirada y un "largo" logré que el de mi lado quedara vacío para mi acompañante. La sutileza o la delicadeza, aunque aparecían en mi diccionario personal parecían demasiado prescindibles en el mundo y la situación en la que estábamos. Los alaridos de los fanáticos del fútbol eran lo que más se oía en el lugar y dejando mi bolso y mi abrigo en la barra pedí una cerveza negra, girándome para seguir el partido de la eurocopa.
-¿Quién crees gane? Van empate a uno- pregunté dando un trago a mi cerveza cuando la tuve a mi disposición, centrada en el deporte rey, uno de mis favoritos.



Última edición por Sarah Alman el Mar Ene 08, 2013 12:05 am, editado 1 vez
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Mar Dic 11, 2012 2:41 pm

Si, a veces su carácter dejaba mucho que desear pero... si conmigo era "mala", con las demás personas se comportaba de manera fría y distante, casi trasparente a todo lo que existía y todo lo que le hablaba. En fin... era una de mis amigas y una de las chicas más deseada de todo el cuartel y, la verdad, ya veía porque todos los hombres la temían y todos los soldados siempre se ponían firmes cuando venían a su lado. Me hacía mucha gracia pensar que una chica de veintiún años dominaba a hombres de treinta o veinte años siendo más grande y musculosas que ella pero, ¿qué sabía yo de los soldados? Yo solo era un científico especializado en la medicina, siendo de paso un auxiliar ahí en el cuartel. Pero... últimamente veía algo raro y no dejaban de desearme suerte cuando iba con Sarah. Ahora que lo pensaba más a fondo, mientras me cogía mi vaso lleno de ese brebaje lleno de alcohol al que llamaban "ron", muchos de mis amigos me dijeron que mi plaza se sustituiría al frente y pasaría a ser soldado en el MAD. Yo lo creía improbable pero.. para todo había una primera vez, ¿no?

Solo reí por sus comentarios y su risa de "mala" de cuento y, cuando esta se giro a ver el partido de la eurocopa, yo solo esperé mi copa y, a los segundos, el camarero me dejó el vaso en la barra. Hice lo mismo que esta y gire mi silla hacía atrás para ver la gran pantalla plana que había al fondo del bar. Solo suspiré y, tomando el primer sorbo a mi bebida, me encogí de brazos; el fútbol y yo éramos amigos desde muy pequeños y sabía todo lo que debía de saber de este y más. Dejé el vaso en la barra, detrás de mi alargando el brazo y me crucé de brazos y una pierna encima de la otra, acomodándome al taburete de metal y madera de la barra, frente a la televisión que había a unos cuantos metros de distancia.

- Bueno, España este año viene fuerte y dicen por ahí que van a ganar pero creo que teniendo a Muller y a Özil, creo que podemos tener esperanzas en el centro campo y los laterales. -Expliqué a Sarah mientras veía con detenimiento el partido.
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Mar Dic 11, 2012 10:57 pm




Di otro trago a mi cerveza dejando que su sabor fuerte inundara mi paladar. En la pantalla los jugadores corrían de un lado a otro y la posesión de balón cambiaba constantemente. Me agradaba el fútbol, muchísimo. Era una gran aficionada pero al deporte, no era seguidora de ningún club y aunque reconocía a los mejores jugadores tampoco era fan de ninguno. Solo era una distracción que me permitía en algunos de mis ratos libres y por lo tanto, tampoco le dedicaba más. Lo más que podía dedicarle al deporte rey, como lo llamaban, era los ratos de deporte en grupo en el cuartel, entre guardia y guardia, donde me gustaba ocupar mi puesto en la defensa... Era una buena escusa para repartir golpes porque siendo sinceros y conmigo misma podía permitirme ese lujo, yo nunca jugaba limpio.
-Creo sin temor a equivocarme que España ganará este partido- comenté en un susurro, para que eso quedara entre nosotros mientras observaba divertida como los jugadores de rojo metían el primer gol y a nuestro alrededor, los forofos del deporte, casi gritaban y se tiraban del pelo, enojados y decepcionados.- Pobres ilusos...- musité.
Una guerra estaba en curso y aún, la gente tenía tiempo de malgastar su vida en aquello, de malgastar energías en gritar a una pantalla. Bueno, cuando las bombas comenzaran a devastar la ciudad, la sangre bañara manos inocentes y el caos se adueñara de las calles todos ellos descubrirían que su tan perfecta vida no era más que una ilusión, un engaño que ellos mismos habían creado para vivir aislados de la dura realidad. Una vez más: Pobres ilusos.
La cerveza pronto se me quedó en un recuerdo y el vaso vacío fue sustituido por un vaso de whisky solo. El líquido ambarino bajó por mi garganta, apenas perceptiva al escozor del alcohol por tantos años de maltratos por parte de este. No era una alcohólica pero el whisky había sido una compañía desde mis catorce hasta ahora... Solo había ampliado el repertorio.
-Bueno, mi ratita de laboratorio- dije mirando mi copa, como si fuera lo más importante en el mundo, antes de dar un último trago a su contenido y pedir otra.- ¿Qué te sacó del laboratorio y te llevó hasta mi?



Última edición por Sarah Alman el Mar Ene 08, 2013 12:07 am, editado 1 vez


Sarah Alman
Einigkeit und Recht und Freiheit,
Für das deutsche Vaterland!
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Miér Dic 12, 2012 6:06 pm

El fútbol quizá me metió demasiado en su mundo, absorbido en mi alma futbolista, sacando mi lado más deportista. Presté atención a la televisión a pesar de que estaba algo alejada de mi campo de visión pero, claro, nadie sabía que mi visión era bastante amplia y que gracias a esa capacidad mía que tenía de nacimiento podía tener mejor precisión en todo lo que me proponía como disparar o lanzar con arco y flecha -mi deporte favorito-. Presté atención al partido mientras sujetaba con mi mano derecha la copa de bacardi, una del as bebidas más alcoholicas que el camarero podían ofrecer, y escuchaba las críticas de Sarah. Yo no la creía y por eso la bufé, dando un sorbo después a mi bebida y volviendo al partido, sin despegar la vista de la pantalla.

- Bah, flipas, seguro que ganamos. -Dije seguro de mi mismo,sin mirar a esta y sin perderme nada del partido. Y, de pronto, aquel jugador de verde perdió el balón por uno de los jugadores del equipo contrario. No me levanté pero me dieron ganas de gritarle a la tele como aquellos forofos del fútbol que estaban viendo el partido entre amigos; como Sarah y yo. Yo solo presté atención a la tele, mordiéndome el labio inferior... ¡y gol del equipo contrario! Solo di un bufido y un suspiro de indignación, dando otro trago a mi vaso hasta dejarlo vacío.- ¡JODER! Que gilipollas están hoy. Con la paliza que le metimos el partido anterior a los idiotas. Bah... -Dije algo desanimado mientras me gire hacía la barra, de nuevo, dando la espalda a la tele. Me eché más bacardi de la botella blanca que estaba en la barra y, justo cuando Sarah me habló, volví a girar mi silla frente a la televisión y mire de reojo a Sarah para escuchar su pregunta.- Pues quizá me trajo hasta a ti el destino y que tu ibas andado por la calle, ¿puede ser? -Le dije en un tono irónico, casi imitando su frialdad, pero estaba así porque me fastidiaba que ahora estábamos perdiendo.- Bah, es broma. -Reí al ver su rostro mustió de reojo y solo le pase una mano por sus hombros.- Pues me trae que me gusta estar con mi amiga, ¿pasa algo, señora sargenta?
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Sáb Dic 15, 2012 1:29 am


Su comentario me hizo poner los ojos en blanco. Hombres. Tan llenos de testosterona que cuando una verdad implicaba que su extraño orgullo, por su equipo favorito, su película favorita, su mejor camiseta o cualquier cosa, quedara herido... Preferían cerrarse en banda e ignorar la verdad. Esos los convertía en seres débiles... Cualquiera que se deje llevar por esos sentimientos y esas cosas tan superfluas lo era, es fácilmente manipulable. De todas formas, cualquier persona es manipulable... Solo debes hallar el modo, ese pequeño eslabón más débil que tomar en su contra para doblegarlo a la propia voluntad... Sonreí, perdida en mis pensamientos, una sonrisa helada, casi cruel, asomaba en mi rostro mientras el nuevo vaso era servido y mojaba mis labios con él, luego pasando la lengua levemente por estos, relamiendo el regusto del licor, eliminando alguna gota que había quedado en la suave y sensible piel. Me hormigueaba la lengua, la garganta y los labios. Sentía un leve rubor en mis mejillas. El alcohol, mi único amigo verdadero, comenzaba a surtir efecto, haciendo aparición en mi torrente sanguíneo...
-¿Qué decías?- pregunté en tono divertido pues, tendría que tragar sus palabras... Apenas el partido estaba por terminar y como yo había predicho, España ganaba.- Deberías hacerme caso.
Dejé que los minutos pasaran, tras la prórroga el partido terminó afianzando mis palabras y con una sonrisa complacida, por mi pequeña victoria personal, di otro trago a mi bebida, lento... Quería saborear el momento, por fin el alboroto había cesado y poco a poco, los aficionado al fútbol abandonaban el lugar, algunos dedicándome miradas de más, yo simplemente los ignoraba con una sonrisa autosuficiente.
-¿Sabes?- comenté tras un largo silencio, con tono aburrido.- Siempre he pensado que solo aquellos débiles de espíritu con vidas desgraciadas creen en el destino. Solo gente así se puede permitir el desperdicio de creer que algo o alguien les proporcionará una vida... Es tan patético- culminé dando un último trago al whisky y mirando al camarero con una sonrisa coqueta pedí:- Anda, tráenos a mi amigo y a mi un buen surtido de chupitos... No te cortes, nada de mariconadas- terminé con voz fría, nada comparado con el tono coqueto anterior y volví a mirar a Björn.- Ya bueno, espero que sea broma, lo mío iba enserio... Y sé que gozas de mi compañía pero pues eso no es una respuesta y tu comentario me recuerda que el lunes, en el cuartel, cuando estés a mis órdenes te preguntaré hasta que me respondas la verdad... Más te vale hacerlo, ambos lo sabemos- me encogí de hombros, no era una amenaza, era sinceridad. En el cuartel, frente a todos, por mucho que yo "no quisiera" debía ser igual de dura con los que me caían bien.
Sonreí complacida al ver una docena de chupitos ordenado en dos filas, frente a nosotros. Dos de cada... El camarero dijo rápidamente qué contenía cada vaso. Uno verde llevaba absenta, uno transparente un vodka de una graduación que bordeaba lo ilegal y así otros cuatro licores. Miré a mi compañero y tomé el vasito alzándolo.
-Supongo que por seguir vivos un día más- dije antes de vaciar el vaso de una, sintiendo un horrible ardor por la garganta que me hizo tomar una bocadana de aire. Noventa grados... Puff. Solté una risita.



Última edición por Sarah Alman el Mar Ene 08, 2013 12:08 am, editado 1 vez


Sarah Alman
Einigkeit und Recht und Freiheit,
Für das deutsche Vaterland!
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Björn F. Lundqvist el Sáb Dic 15, 2012 5:51 pm

Me fastidiaba perder ante mi superior pero era así y, ahora, solo podía mirar a la pantalla con rabia y deseando que marcasen un gol más para que al menos empataran e hiciesen la ronda de penaltis pero ni eso, por eso solo terminé mi bacardi un trago, sintiendo ese ardor de 75º con ese sabor a ron. Me terminé el vaso entero, girándome hacía la barra con frustración al oír el silbato del partido finalizar, y apoyé mis codos en la barra. Tenía la vista mareada y ahora todos los alborotos e insultos de los hinchas me estaban volviendo loco, con un leve dolor de cabeza y pinchazos en los ojos, afectando a mis sentidos. ¿Estaba empezando a caer ante mi amigo, el alcohol? Me restregué los ojos y levanté mi cabeza para ver como a mi lado derecho estaba mi compañera, Sarah, la cual solo sonreía con superioridad, tomándose aquella victoria del equipo rojiamarillo como una victoria hacía mi y hacía todos los hombres que podíamos tener esperanzas con nuestro equipo. Bufé, mirándola de reojo y solo suspiré para hacerme un poco hacía atrás, poniendo mi espalda recta. Me dolía la espalda de tenerla encorbada y seguía encontrándome mareado pero gire mi rostro para prestar atención a lo que Sarah decía sobre el destino.

- No te entiendo... -Murmuré con ignorancia. Sabía que se refería por mi respuesta pero aquel silencio entre nosotros entre mi respuesta anterior a su pregunta y ahora que me hablaba, en ese espacio de tiempo, hacía bebido demasiado rápido aquel ron Bacardi y me había emocionado tanto, tragándome los ruidos y los insultos de los forofos de mi equipo... todo me había dejado casi muerto pero, aun así, me hice el fuerte y sonreí de lado y mostrando chulería.- ¡De lo más fuerte, camarero! -Seguí su comentario, golpeando con mi mano la barra y con esa sonrisa de chulería mientras miraba a mi compañera. Suspiré cuando escuché esa amenaza y me encogí de hombros, pues no sabía a donde quería llegar.- ¿Qué quieres de mi? ¿A qué te refieres? A veces... no te entiendo, hablas tan -alargué ese "tan" con un tono pesado mientras veía de reojo como el local se vaciaba y quedábamos nosotros y algunos indignados por el partido.- metafórico, profundo y tan a tu manera que no entiendo casi nunca lo que dices. -Suspiré, encogiéndome los hombros mientras la miraba con una leve e irónica risa.

El camarero nos trajo un surtido de chupidos donde diferencie algo de ron y otra vez el bacardi. Justamente me iba a coger el mismo que se cogió Sarah, al ver ese color exótico y atrayente que parecía no conocer, pero me tuve que bastar con el rol bacardi de antes con 75º, pues no me había dado cuenta que había otro igual al que la chica.
Mire a Sarah cuando agarré el chupito y, con alegría, brinde a su favor diciendo por lo que brindar.

- Por un día más, querida. -Dije imitando su tono burlón me tragué de golpe aquel chupito, aquellos 75º. Volví a carraspear y al ver como esta se reía, me reí.- De...bilu...cha. -Titubee en un tono mareado. Ya había dado casi mi tope, con mis ojos distorsionados y mi conciencia.. apagada.
avatar
Björn F. Lundqvist

Mensajes : 58
Localización : Berlín.
Ocupación : Agente del áera científica del MAD

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Sarah Alman el Mar Dic 18, 2012 2:24 pm




Estaba molesto y se notaba el alcohol comenzaba a hacer mella en él. Solté una risita divertida. Con lo formalito que parecía y lo rápido que cambiaba con unas copas de más... Casi parecía un borracho cualquiera atizando la barra.
-De momento no quiero nada pero nunca se sabe cuando alguien te pueda hacer falta- le respondí y le guiñé, ese hacer falta era tan global y a la vez tan desinteresado que podría tomarse de muchas formas. La que decidiera tomar me daba igual, todas eran válidas.- Digamos que hablar así me da la posibilidad de hacer lo que quiera y luego siempre poder decir un "te lo dije" sin desvelarme antes de tiempo...- dije, algo más bajo, casi para mi... Yo, siempre tan críptica.
No era mi culpa hablar de esa forma, en parte al menos. Mi padre siempre fue una persona críptica, reservada, daba la información en pequeñas dosis y siempre controlándola de tal forma que nunca supieras o pudieras llegar a saber más que él. Mi madre, no tan... Inteligente pero si lista había aprendido a no hablar de más para no ganarse su ira. Yo había aprendido bien el arte de la palabra, el hablar sin decir nada o el callar diciéndolo todo.
El chupito me dejó tomando grandes bocanadas de aire, el sabor a anís con el alcohol hacían un efecto similar al de un chicle de menta por diez. Joder. Parecía como si nunca antes hubiese respirado... ¡Me encantaba esa sensación! Pero no su risa. Lo miré mal y busqué el vasito de cristal relleno del mismo licor que el mío antes de taparle la nariz para que abriera la boca, cuando lo hizo le obligué a beber el contenido y le cerré la mandíbula hasta que tragó. Su reacción me hizo reír hasta las lágrimas, eso y el alcohol. El absenta subía de una forma diferente a otros licores y te mantenía bastante espabilado... Aunque nublaba especialmente la percepción de la realidad.
-¡Otro de esos!- le pedí al camarero, entre carcajadas.



Sarah Alman
Einigkeit und Recht und Freiheit,
Für das deutsche Vaterland!
avatar
Sarah Alman

Mensajes : 226
Localización : Donde menos lo esperes.
Ocupación : Sargento.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Du, ich und eine flasche .:Björn:.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.